Narcisos reveladores del papel de los espacios protegidos





Un grupo de investigadores de la Estación Biológica de Doñana (EBD), perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, ha elegido tres especies endémicas andaluzas de narcisos vulnerables y en peligro de extinción para, a través de un estudio molecular y genético de éstas, saber qué papel juegan los espacios protegidos en su conservación. Los científicos han recibido para desarrollar este proyecto 181.000 euros por parte de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa.

Andalucía es una de las mayores reservas de biodiversidad vegetal de Europa continental gracias a su variabilidad de condiciones climáticas, geológicas y edáficas. Dentro de la comunidad andaluza existen unos 144 Espacios Naturales Protegidos. La mayoría de las zonas de elevada diversidad vegetal están incluidas en esta red de espacios naturales, y según los científicos se calcula que el 75 por ciento de las especies amenazadas de Andalucía tienen poblaciones dentro de alguno de estos espacios protegidos. Sin embargo, muchas de las poblaciones de estas especies también se encuentran en espacios no protegidos donde su riesgo de extinción es mucho mayor. Por ello, los investigadores de la EBD se plantean examinar en este trabajo la contribución que realizan los espacios naturales protegidos a la conservación de este tipo de plantas y la posibilidad de establecer una metodología efectiva para valorar el papel que desempeñan dichos espacios en el mantenimiento de especies únicas de la comunidad andaluza.
El grupo de investigación dirigido por Carlos Manuel Herrera, de gran reconocimiento y experiencia en este tipo de estudios y con una relación de más de 10 años en contribuciones y trabajos conjuntos con la Consejería de Medio Ambiente, ha elegido tres especies endémicas andaluzas para el estudio del género Narcissus: N. longispathus, N. bugei y N. nevadensis. Tres especies de la planta más conocida como Narciso, de las que se conocerá su distribución geográfica en Andalucía y su presencia en la red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía. El trabajo también persigue la caracterización genética de sus distintas poblaciones, algo que se desarrollará a través del sistema llamado AFLP (amplified fragment length polymorphisms), que permite obtener información genética muy detallada sin tener ningún conocimiento previo del genoma de la especie, así como obtener una gran cantidad de datos a partir de muestras muy pequeñas.

De la floración al laboratorio

El trabajo tendrá una duración total de tres años, y en una primera parte los miembros del equipo del CSIC se encargarán de visitar localidades en las que la presencia de estas especies se supone acreditada y otras comarcas andaluzas que por sus características ecológicas o informes previos también pueden albergar poblaciones de las especies objeto de estudio. Toda esta primera parte se realiza durante los meses de Febrero a Mayo, época de floración de estas tres especies.En el transcurso de estas visitas, también se tomarán las muestras para los análisis genéticos.Las muestras se recogeránen 15 plantas diferentes de cada población, a las que se les cortará un fragmento de hoja que se secará y se conservará en gel de sílice hasta su análisis en laboratorio. Y una vez trasladadas las muestras desecadas al laboratorio, se les realizará la extracción del ADN. Para este proceso sólo son necesarios 30 miligramos de hoja seca que se tritura mediante un mortero automático que permite la completa pulverización de la muestra. A partir de estas muestras se realizará el estudio de la diversidad y estructura genética de las poblaciones.

Efectividad de los Espacios Naturales Protegidos

Los resultados principales que se obtengan de este proyecto, tendrán una posible aplicación al desarrollo de medidas de gestión y conservación de la flora endémica andaluza. Por un lado, los resultados tendrían una aplicación directa en la elaboración de planes de recuperación in situ y ex situ de las tres especies incluidas en el estudio. Por otro lado, el desarrollo de un protocolo basado en marcadores moleculares permitirá establecer una metodología de carácter relativamente general para evaluar cuantitativamente la efectividad de la red de espacios naturales protegidos de Andalucía en la protección de la biodiversidad regional, y más concretamente de su componente genética. El grupo de investigación mantiene una larga trayectoria de colaboración con la Consejería de Medio Ambiente en aspectos relacionados con la conservación de flora, que se ha plasmado en diversos convenios específicos de colaboración CMA-CSIC suscritos a lo largo de los últimos diez años. Estos canales de comunicación permitirán una fácil transmisión de la información obtenida en el proyecto a las personas y entidades con responsabilidad en la gestión y conservación de la flora andaluza.

M. Victoria Mendoza

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