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	<title>Comentarios en: Greenpeace pide a la Unión Europea que investigue la contaminación química y radiactiva de Huelva</title>
	<link>http://www.blogecologico.com/2007/06/14/greenpeace-pide-a-la-union-europea-que-investigue-la-contaminacion-quimica-y-radiactiva-de-huelva/</link>
	<description>El blog con toda la informacion sobre medio ambiente y ecología</description>
	<pubDate>Fri, 05 Dec 2008 03:01:12 +0000</pubDate>
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		<title>Por: Greenpeace descubre fugas de cesio radiactivo del accidente de Acerinox al río Tinto, en Huelva</title>
		<link>http://www.blogecologico.com/2007/06/14/greenpeace-pide-a-la-union-europea-que-investigue-la-contaminacion-quimica-y-radiactiva-de-huelva/#comment-6860</link>
		<pubDate>Thu, 18 Oct 2007 14:36:43 +0000</pubDate>
		<guid>http://www.blogecologico.com/2007/06/14/greenpeace-pide-a-la-union-europea-que-investigue-la-contaminacion-quimica-y-radiactiva-de-huelva/#comment-6860</guid>
					<description>[...] Tras el accidente de Acerinox en 1998 (ver noticia de &#8220;blogecologico.com&#8221; del 14 de junio), se enterraron en las marismas de Huelva más de 7.000 toneladas de materiales contaminados por cesio-137 radiactivo. Greenpeace acusa al Consejo de Seguridad Nuclear, al Ministerio de Industria y a la Junta de Andalucía de haber instalado una “bomba de relojería radiactiva” en las inmediaciones de la ciudad de Huelva.  Greenpeace ha descubierto fugas del isótopo radiactivo cesio-137 al río Tinto, en las marismas de Huelva, a escasos centenares de metros de la ciudad de Huelva, procedentes de las más de 7.000 toneladas de material contaminado radiactivamente por el accidente de Acerinox en 1998. Éstas se enterraron de forma incontrolada en el denominado Centro de Recuperación de Inertes (CRI) nº9, ubicado en las Marismas de Mendaña. Este importante hallazgo se debe a un grupo de expertos internacionales en materia de protección radiológica pertenecientes a la organización ecologista, que a instancias de Greenpeace España se han reunido desde el pasado lunes en la ciudad de Huelva para analizar la problemática de la contaminación radiactiva que sufren las marismas de los ríos Tinto y Odiel. Mediante la utilización de equipos especializados de medición de la radiactividad, este grupo de expertos ha descubierto la vía de escape al medio ambiente del cesio-137 de ese depósito incontrolado. A través de filtraciones del terreno, el cesio-137 está incorporándose a las aguas de un afluente (estero) de la Rivera de la Nicoba, que poco después confluye en el río Tinto. El cesio-137 es un elemento radiactivo altamente peligroso, incluso en cantidades muy pequeñas, cuyos perniciosos efectos para la salud son sobradamente conocidos. Greenpeace acusa al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA), dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, y a la Junta de Andalucía de haber actuado de forma altamente irresponsable al verter esos residuos de forma incontrolada y, con ello, haber provocado un grave problema de contaminación radiactiva por cesio-137 en las aguas del río Tinto, en las inmediaciones de la ciudad de Huelva. El 12 de junio de 1998, tras ocultarlo a la opinión pública durante dos semanas, el CSN se vio forzado a reconocer que la nube del isótopo radiactivo cesio-137 que estaba recorriendo media Europa y había hecho saltar todas las alarmas en el viejo continente, se debía a un accidente en la factoría que Acerinox tiene en Algeciras (Cádiz). En sus instalaciones se había fundido accidentalmente una fuente de cesio-137 días antes, el 25 de mayo, que se liberó a la atmósfera y contaminó a su vez las escorias de la fundición, los hornos y otros equipos de la planta. Las autoridades nucleares de Francia, Suiza, Italia, Alemania llevaban días preguntándose por el origen de la contaminación detectada, que en algunos puntos había llegado a ser de hasta 1.000 veces superior a la radiactividad de fondo natural. La tardía reacción de Acerinox y del CSN, sumado a la nefasta gestión del accidente, provocó a su vez la contaminación radiactiva de la Planta de Inertización de Palos de La Frontera, a donde fueron enviadas las cenizas de los hornos de Acerinox. El total de materiales contaminados por cesio-137 ascendió finalmente a 7.131 Tn, según datos del CSN, quien reconoce que este material presenta niveles de radiactividad equivalentes a más de 3.500 veces los permitidos por la legislación. Por oscuras razones completamente ajenas a los criterios de seguridad y protección radiológica, el CSN, ENRESA/Ministerio de Industria y Junta de Andalucía, acordaron no considerar estos materiales como residuos radiactivos y por lo tanto no confinarlos en el cementerio nuclear de El Cabril. En su lugar se decidió, como hemos visto, verterlos en el CRI-9, tratando de camuflarlos entre la radiactividad de los fosfoyesos vertidos por Fertiberia en las marismas (ver NOTA), y recubrirlos de una capa de arcilla, lo que sería, para el CSN, la “actuación más adecuada”. En 2001, Acerinox se vio obligada, mediante sentencia judicial, a pagar unos 3 millones de euros a EGMASA, empresa pública dependiente de la Junta de Andalucía, en quien recayó la responsabilidad de poner en marcha un Plan de Vigilancia para controlar con la supervisión del CSN, durante al menos 30 años, la evolución de este vertido de materiales contaminados por cesio-137 y evitar su intrusión en el medio ambiente. Este Plan de Vigilancia se puso en marcha, oficialmente, a finales de 2001. “La decisión de enterrarlos de forma descontrolada se ha demostrado claramente errónea y peligrosa para la salud pública y el medio ambiente, y desde luego la gestión de la empresa EGMASA y la supuesta supervisión del CSN han fracasado estrepitosamente”, ha declarado Carlos Bravo, responsable de la campaña de energía nuclear de Greenpeace. Greenpeace estudia en estos momentos posibles actuaciones legales con el fin de que se depuren responsabilidades en este asunto. [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[&#8230;] Tras el accidente de Acerinox en 1998 (ver noticia de &#8220;blogecologico.com&#8221; del 14 de junio), se enterraron en las marismas de Huelva más de 7.000 toneladas de materiales contaminados por cesio-137 radiactivo. Greenpeace acusa al Consejo de Seguridad Nuclear, al Ministerio de Industria y a la Junta de Andalucía de haber instalado una “bomba de relojería radiactiva” en las inmediaciones de la ciudad de Huelva.  Greenpeace ha descubierto fugas del isótopo radiactivo cesio-137 al río Tinto, en las marismas de Huelva, a escasos centenares de metros de la ciudad de Huelva, procedentes de las más de 7.000 toneladas de material contaminado radiactivamente por el accidente de Acerinox en 1998. Éstas se enterraron de forma incontrolada en el denominado Centro de Recuperación de Inertes (CRI) nº9, ubicado en las Marismas de Mendaña. Este importante hallazgo se debe a un grupo de expertos internacionales en materia de protección radiológica pertenecientes a la organización ecologista, que a instancias de Greenpeace España se han reunido desde el pasado lunes en la ciudad de Huelva para analizar la problemática de la contaminación radiactiva que sufren las marismas de los ríos Tinto y Odiel. Mediante la utilización de equipos especializados de medición de la radiactividad, este grupo de expertos ha descubierto la vía de escape al medio ambiente del cesio-137 de ese depósito incontrolado. A través de filtraciones del terreno, el cesio-137 está incorporándose a las aguas de un afluente (estero) de la Rivera de la Nicoba, que poco después confluye en el río Tinto. El cesio-137 es un elemento radiactivo altamente peligroso, incluso en cantidades muy pequeñas, cuyos perniciosos efectos para la salud son sobradamente conocidos. Greenpeace acusa al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA), dependiente del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, y a la Junta de Andalucía de haber actuado de forma altamente irresponsable al verter esos residuos de forma incontrolada y, con ello, haber provocado un grave problema de contaminación radiactiva por cesio-137 en las aguas del río Tinto, en las inmediaciones de la ciudad de Huelva. El 12 de junio de 1998, tras ocultarlo a la opinión pública durante dos semanas, el CSN se vio forzado a reconocer que la nube del isótopo radiactivo cesio-137 que estaba recorriendo media Europa y había hecho saltar todas las alarmas en el viejo continente, se debía a un accidente en la factoría que Acerinox tiene en Algeciras (Cádiz). En sus instalaciones se había fundido accidentalmente una fuente de cesio-137 días antes, el 25 de mayo, que se liberó a la atmósfera y contaminó a su vez las escorias de la fundición, los hornos y otros equipos de la planta. Las autoridades nucleares de Francia, Suiza, Italia, Alemania llevaban días preguntándose por el origen de la contaminación detectada, que en algunos puntos había llegado a ser de hasta 1.000 veces superior a la radiactividad de fondo natural. La tardía reacción de Acerinox y del CSN, sumado a la nefasta gestión del accidente, provocó a su vez la contaminación radiactiva de la Planta de Inertización de Palos de La Frontera, a donde fueron enviadas las cenizas de los hornos de Acerinox. El total de materiales contaminados por cesio-137 ascendió finalmente a 7.131 Tn, según datos del CSN, quien reconoce que este material presenta niveles de radiactividad equivalentes a más de 3.500 veces los permitidos por la legislación. Por oscuras razones completamente ajenas a los criterios de seguridad y protección radiológica, el CSN, ENRESA/Ministerio de Industria y Junta de Andalucía, acordaron no considerar estos materiales como residuos radiactivos y por lo tanto no confinarlos en el cementerio nuclear de El Cabril. En su lugar se decidió, como hemos visto, verterlos en el CRI-9, tratando de camuflarlos entre la radiactividad de los fosfoyesos vertidos por Fertiberia en las marismas (ver NOTA), y recubrirlos de una capa de arcilla, lo que sería, para el CSN, la “actuación más adecuada”. En 2001, Acerinox se vio obligada, mediante sentencia judicial, a pagar unos 3 millones de euros a EGMASA, empresa pública dependiente de la Junta de Andalucía, en quien recayó la responsabilidad de poner en marcha un Plan de Vigilancia para controlar con la supervisión del CSN, durante al menos 30 años, la evolución de este vertido de materiales contaminados por cesio-137 y evitar su intrusión en el medio ambiente. Este Plan de Vigilancia se puso en marcha, oficialmente, a finales de 2001. “La decisión de enterrarlos de forma descontrolada se ha demostrado claramente errónea y peligrosa para la salud pública y el medio ambiente, y desde luego la gestión de la empresa EGMASA y la supuesta supervisión del CSN han fracasado estrepitosamente”, ha declarado Carlos Bravo, responsable de la campaña de energía nuclear de Greenpeace. Greenpeace estudia en estos momentos posibles actuaciones legales con el fin de que se depuren responsabilidades en este asunto. [&#8230;]
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		<title>Por: El New Flame ha vertido a la Bahía de Algeciras</title>
		<link>http://www.blogecologico.com/2007/06/14/greenpeace-pide-a-la-union-europea-que-investigue-la-contaminacion-quimica-y-radiactiva-de-huelva/#comment-6635</link>
		<pubDate>Thu, 04 Oct 2007 18:22:37 +0000</pubDate>
		<guid>http://www.blogecologico.com/2007/06/14/greenpeace-pide-a-la-union-europea-que-investigue-la-contaminacion-quimica-y-radiactiva-de-huelva/#comment-6635</guid>
					<description>[...] Una información de &#8220;Ecologistas en Acción&#8221; Desde que se produjo el siniestro del New Flame, los ecologistas hemos denunciado hasta la saciedad los graves impactos que han provocado el siniestro del New Flame en la Bahía de Algeciras y en el Estrecho de Gibraltar en general; hasta el punto de que en la mayoría de los días éramos los únicos que trasladábamos información a la opinión publica; ya que la actitud del Gobierno de Gibraltar se ha caracterizado y se caracteriza en este incidente como oscura, de nula fiabilidad y de ninguna transparencia; a su vez la postura del Gobierno Español ha sido de complicidad y de irresponsabilidad.  Ante esta trama de mentiras, verdades a medias y de irresponsabilidad, desde Agaden y Verdemar–Ecologistas en Acción, queremos declarar públicamente lo siguiente: Desde nuestras organizaciones ecologistas denunciamos los 3 vertidos de hidrocarburos y aceites que se produjeron en la Bahía de Algeciras, en pleno siniestro del New Flame, así como los vertidos y el uso de dispersante que se uso en torno al New Flame; ante estas denuncias por parte del Gobierno de Gibraltar y del Español se negó rotundamente desde el principio hasta la fecha, que el New Flame hubiera vertido hidrocarburo; e incluso se nos acuso por parte de las autoridades españolas y gibraltareñas de crear alarmismos y realizar denuncias de falsos vertidos. (El presidente de la Junta Manuel Chávez declaro públicamente que las denuncias ecologistas no eran ciertas -6 de Septiembre-) Sin embargo con esta fotografía demostramos claramente que lo que denunciábamos es una realidad evidente, y deja de manifiesto la poca transparencia, la manipulación de la realidad y la irresponsabilidad del Gobierno Gibraltareño con la complicidad y la vista gorda de las autoridades españolas. Esta poca confianza, nos hace preocuparnos muy mucho sobre el ocultismo de información que existe en torno a la naturaleza de la Chatarra que contiene el New Flame; ya que desde que se produjo el siniestro, Gibraltar no ha desvelado oficialmente ninguna información sobre la naturaleza de la chatarra y ha trabajado a marchas forzadas por evitar que salga a la luz publica cualquier información al respecto; por parte de las autoridades españolas no se ha contestado a ninguna de nuestras peticiones donde le solicitábamos una investigación al respecto. Desde el movimiento ecologista tememos sobre la contaminación que puede estar provocando esta chatarra así como la catástrofe ambiental que puede provocar si finalmente se vierte al mar; esta preocupación reside en que la naturaleza de dicha chatarra frecuentemente puede presentar sustancia toxicas y peligrosas para el medio ambiente y la salud de los ciudadanos. Esta afirmación no es gratuita ya que si hacemos un poco de memoria histórica podemos remontarnos al “CASO ACERINOX” (ver noticia de BLOGECOLOGICO del 14 de junio) donde se fundió una Cápsula radiactiva de Cesio-137 procedente de chatarra para fundir en los hornos de Acerinox, provocando las famosas Cenizas Radiactivas. Esto demuestra que la naturaleza de la chatarra que desplazan estos barcos son de muy poca fiabilidad pudiendo contener materiales y sustancias altamente peligrosas y toxicas para la salud y contaminantes para el medio ambiente. Por todo ello, desde nuestras organizaciones ecologistas exigimos: Que de forma inmediata se declare públicamente la naturaleza de la chatarra y su potencial de vertido, así como el impacto ambiental ya existente. Desde ambos grupos ecologistas exigimos al Gobierno Español a que inste al Gibraltareño a reconocer la existencia de vertidos, así como que las mismas autoridades españolas reconozcan los vertidos y el impacto ambiental que esta suponiendo este siniestro en la Bahía; en definitiva exigimos claridad, verdades, transparencia y soluciones reales. Por otro lado solicitamos a la Junta que haga público los resultados de las analíticas que iba a realizar a los vertidos llegados a las costas de la Bahía de Algeciras, que demostrarían si procede o no del New Flame. En un tercer lugar solicitamos al Ayuntamiento de Algeciras a que denuncie judicialmente, al igual que lo hizo con el Sierra Nava, los vertidos que afectaron a la Playa de Getares; para que se depuren responsabilidades y se paguen las costas de limpieza y daños ambientales. Por último, entendemos que la Junta y el Ministerio de Fomento deben exigir que se depuren responsabilidades y se denuncie judicialmente el caso. Todo creemos que conlleva: Un reconocimiento por parte del Gobierno Español y Gibraltareño de los vertidos del New Flame y el impacto ambiental que esta teniendo en la zona. Que el Gobierno español presente públicamente junto a Gibraltar un &#8220;Plan de Acción&#8221; que aporte soluciones reales y urgentes para extraer en la máxima brevedad posible el New Flame y su chatarra. Que las autoridades Gibraltareñas siguen en la misma actitud que hasta las fechas; desde las autoridades españolas investiguen la carga del New Flame, y se declare públicamente la naturaleza de la Chatarra, así como la contaminación, los riesgos para la salud y el impacto ambiental que esta provocando y puedan provocar en el futuro. [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[&#8230;] Una información de &#8220;Ecologistas en Acción&#8221; Desde que se produjo el siniestro del New Flame, los ecologistas hemos denunciado hasta la saciedad los graves impactos que han provocado el siniestro del New Flame en la Bahía de Algeciras y en el Estrecho de Gibraltar en general; hasta el punto de que en la mayoría de los días éramos los únicos que trasladábamos información a la opinión publica; ya que la actitud del Gobierno de Gibraltar se ha caracterizado y se caracteriza en este incidente como oscura, de nula fiabilidad y de ninguna transparencia; a su vez la postura del Gobierno Español ha sido de complicidad y de irresponsabilidad.  Ante esta trama de mentiras, verdades a medias y de irresponsabilidad, desde Agaden y Verdemar–Ecologistas en Acción, queremos declarar públicamente lo siguiente: Desde nuestras organizaciones ecologistas denunciamos los 3 vertidos de hidrocarburos y aceites que se produjeron en la Bahía de Algeciras, en pleno siniestro del New Flame, así como los vertidos y el uso de dispersante que se uso en torno al New Flame; ante estas denuncias por parte del Gobierno de Gibraltar y del Español se negó rotundamente desde el principio hasta la fecha, que el New Flame hubiera vertido hidrocarburo; e incluso se nos acuso por parte de las autoridades españolas y gibraltareñas de crear alarmismos y realizar denuncias de falsos vertidos. (El presidente de la Junta Manuel Chávez declaro públicamente que las denuncias ecologistas no eran ciertas -6 de Septiembre-) Sin embargo con esta fotografía demostramos claramente que lo que denunciábamos es una realidad evidente, y deja de manifiesto la poca transparencia, la manipulación de la realidad y la irresponsabilidad del Gobierno Gibraltareño con la complicidad y la vista gorda de las autoridades españolas. Esta poca confianza, nos hace preocuparnos muy mucho sobre el ocultismo de información que existe en torno a la naturaleza de la Chatarra que contiene el New Flame; ya que desde que se produjo el siniestro, Gibraltar no ha desvelado oficialmente ninguna información sobre la naturaleza de la chatarra y ha trabajado a marchas forzadas por evitar que salga a la luz publica cualquier información al respecto; por parte de las autoridades españolas no se ha contestado a ninguna de nuestras peticiones donde le solicitábamos una investigación al respecto. Desde el movimiento ecologista tememos sobre la contaminación que puede estar provocando esta chatarra así como la catástrofe ambiental que puede provocar si finalmente se vierte al mar; esta preocupación reside en que la naturaleza de dicha chatarra frecuentemente puede presentar sustancia toxicas y peligrosas para el medio ambiente y la salud de los ciudadanos. Esta afirmación no es gratuita ya que si hacemos un poco de memoria histórica podemos remontarnos al “CASO ACERINOX” (ver noticia de BLOGECOLOGICO del 14 de junio) donde se fundió una Cápsula radiactiva de Cesio-137 procedente de chatarra para fundir en los hornos de Acerinox, provocando las famosas Cenizas Radiactivas. Esto demuestra que la naturaleza de la chatarra que desplazan estos barcos son de muy poca fiabilidad pudiendo contener materiales y sustancias altamente peligrosas y toxicas para la salud y contaminantes para el medio ambiente. Por todo ello, desde nuestras organizaciones ecologistas exigimos: Que de forma inmediata se declare públicamente la naturaleza de la chatarra y su potencial de vertido, así como el impacto ambiental ya existente. Desde ambos grupos ecologistas exigimos al Gobierno Español a que inste al Gibraltareño a reconocer la existencia de vertidos, así como que las mismas autoridades españolas reconozcan los vertidos y el impacto ambiental que esta suponiendo este siniestro en la Bahía; en definitiva exigimos claridad, verdades, transparencia y soluciones reales. Por otro lado solicitamos a la Junta que haga público los resultados de las analíticas que iba a realizar a los vertidos llegados a las costas de la Bahía de Algeciras, que demostrarían si procede o no del New Flame. En un tercer lugar solicitamos al Ayuntamiento de Algeciras a que denuncie judicialmente, al igual que lo hizo con el Sierra Nava, los vertidos que afectaron a la Playa de Getares; para que se depuren responsabilidades y se paguen las costas de limpieza y daños ambientales. Por último, entendemos que la Junta y el Ministerio de Fomento deben exigir que se depuren responsabilidades y se denuncie judicialmente el caso. Todo creemos que conlleva: Un reconocimiento por parte del Gobierno Español y Gibraltareño de los vertidos del New Flame y el impacto ambiental que esta teniendo en la zona. Que el Gobierno español presente públicamente junto a Gibraltar un &#8220;Plan de Acción&#8221; que aporte soluciones reales y urgentes para extraer en la máxima brevedad posible el New Flame y su chatarra. Que las autoridades Gibraltareñas siguen en la misma actitud que hasta las fechas; desde las autoridades españolas investiguen la carga del New Flame, y se declare públicamente la naturaleza de la Chatarra, así como la contaminación, los riesgos para la salud y el impacto ambiental que esta provocando y puedan provocar en el futuro. [&#8230;]
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